PASTORAL VOCACIONAL
Existen dos formas de ser Terciario Capuchino: una como Sacerdote y otra como Religioso laico o “fraile”. Toda vocación es a la vez un don y una responsabilidad. Requiere necesariamente una respuesta libre, positiva y amorosa por parte del ser humano; pero es siempre Dios quien toma la iniciativa. La vocación a la vida religiosa y la consagración a Dios en un determinado estilo de vida es por ello, ante todo, regalo, don, carisma en el sentido más original de la palabra (Cf 1Cor 13, Rm 12. Tomado de Religiosos Laicos y Religiosos Sacerdotes: Zagales del Buen Pastor. Curia General, Roma). El carisma amigoniano está cabalmente sintetizado en las palabras del P. Luis Amigó: Vosotros, mis amados hijos e hijas, a quienes Él ha constituido como zagales de su rebaño, sois lo s que habéis de ir en pos de la oveja descarriada hasta devolverla al aprisco del Buen Pastor (OCLA, 1831; Const, 6) Es así como nuestra misión está encaminada al trabajo con los niños, niñas y adolescentes que se han desviado del camino de la verdad y del bien.
TESTIMONIOS VOCACIONALES
Mi experiencia vocacional durante estos tres años a la Comunidad de los Religiosos Terciarios Capuchinos se pueden resumir en un aspecto: que es el descubrimiento de mi propio ser, de mi propia identidad para poder así encontrarme con Dios en mi propio interior, pues, ¿cómo puedo ayudar a los demás si yo no me he encontrado primero?
Fray John Deiber Ramírez, T.C.
Quien trabaja por el Reino de Dios y sigue a Cristo sin condicionamientos, sirve con amor, se desvive por los hermanos y con ellos encuentra su felicidad y su santidad.
Fray Carlos Muñoz, T.C.
Jesús es un buen parcero. He buscado sentido verdadero de mi existencia y las situaciones de mi trabajo y mi estudio han sido muy llamativas; sin embargo, cuando esto se acaba, ¿qué más queda? Cristo es una excelente opción, yo la tomé y me decidí a vivir de verdad, a vivir por algo que vale la pena, entregar mi vida a Dios y dar lo máximo por mi felicidad. Dar lo necesario para que un joven se encuentre es hallar un camino para dar mi aporte al mundo, el aporte de mi propio ser. Esto es sentir sinceramente ser joven
Fray Sebastián Zuluaga, T.C.
Mi vocación no es una vocación de lo imaginario, es una vocación de la realidad como lo pude descubrir por medio de las cosas cotidianas que viví en mi pueblo, mi tierra natal. Un afán loco por hacer mi primera comunión, lo cual fue condicionado porque fuera acólito de mi parroquia, lo cual acepté; pero una locura, un sueño, un deseo, unas ganas de ser un servidor de Dios por medio de una vocación específica, y el Señor me ha dado la oportunidad de ser un Religioso Terciario Capuchino y me siento muy feliz…
Fray Martín Rojano Beleño, T.C.
Nací en una familia donde me inculcaron desde niño los valores cristianos, y desde allí se fue fermentando lo que hoy es mi mayor alegría, mi vocación. Fue con la lectura de los signos de los tiempos en los que el evangelio de Dios poco a poco iba interpelando mi existencia.
Poco a poco el Señor se fue valiendo de muchos hombres y mujeres que con su testimonio me animaron y desde allí me lancé a vivir esta gran experiencia de amor con Jesús de Nazaret.
Fray Gabriel Ricardo Pimienta Arias, T.C.
La maravillosa experiencia de Jesús posee la gran fuerza de transformar la vida de seres humanos, de mirar lo profundo del corazón y transformar lo que hay en él. Mi vida, aunque no ha sido toda un dechado de virtudes, ha podido experimentar la alegría del llamado vocacional. Estoy feliz y seguiré adelante profesando mi fe y la vivencia de la vida religiosa. Gracias, Señor, por este llamado de tu amor.
Fray Deivis Noriega Teherán, T. C.
Lo que nunca se había anhelado, pero ahora se valora y se desea que fructifique para muchos, y es la vocación, mi vocación, y creo que no fue mi opción sino la de Alguien para mí y esto vale más que la pena, va más allá de lo evidente.
La vocación, lo que me diera para poner a producir y es lo que quiero que produzca y en gran abundancia.
Fray Hélmer David Giraldo Rendón, T.C.
La experiencia vocacional que he vivido durante estos 5 años en la Congregación, me ha llevado a hacerme una reflexión sobre el estilo de vida y la manera en que estoy viviendo el llamado que Dios me hizo, un llamado que tiene que mostrar a un Jesús que ama sin esperar nada a cambio, y que me invita a ser cada dia más feliz en el campo de la misión en la cual me desempeño.
Fray José Alexánder Monsalve G, T.C.
Etapas de formación.
Todo el proceso formativo como Terciario Capuchino consta de las siguientes etapas:
Aspirantado.

El aspirantado es la etapa en la cual el candidato que ha tomado conciencia del llamamiento divino puede descubrir con suficiente claridad el propio camino, dentro del carisma y misión de nuestra Congregación, y seguirlo. El aspirantado proporciona un acompañamiento individual y de grupo. El primero, por medio del formador, favorece el discernimiento personal de los diversos signos vocacionales que pueden aparecer. El grupo, a su vez, ofrece condiciones favorables a un normal y completo crecimiento humano, cristiano y amigoniano.
Esta etapa tiene duración de un año y se realiza en el Seminario Luis Amigó, en el barrio Suba-Corpas, Bogotá.
Postulantado.

El Postulantado es el período de preparación inmediata a la vida religiosa y de prueba mutua del postulante y de la Congregación. Tiene como fin principal el discernimiento vocacional, por lo que todo trabajo o estudio en esta etapa debe estar en función del mismo. Se hace necesaria una cierta integración en la vida de la comunidad. Implica una separación progresiva de los ambientes y compromisos anteriores del postulante la asimilación de nuevos valores.
Esta etapa tiene duración de un año y se realiza en el Seminario Luis Amigó, en el barrio Suba-Corpas, Bogotá.
Noviciado.

El noviciado es el período de iniciación en la vida y apostolado de la Congregación bajo la dirección del Maestro y la colaboración de la comunidad. Es un tiempo de contemplación y de escucha en el silencio, que trae consigo una marcada separación con el mundo y las actividades ordinarias de la Congregación para descubrir la llamada de Dios y sus exigencias y tomar, a la luz de la fe, la decisión más conforme con la Voluntad de Dios. El encuentro personal con Dios se vive en el interior de la comunidad. En ella los novicios se sienten reunidos por Aquel que les la llamado.
Esta etapa tiene duración de un año y se realiza en el Noviciado San Francisco de Asís, del municipio de Sasaima, Cundinamarca.
Juniorado.


El juniorado es una etapa de crecimiento en la compresión y en la verificación de la vocación recibida. Se hace colegialmente en una comunidad verdaderamente formadora cuyos miembros ofrecen a los jóvenes religiosos modelos válidos y atrayentes de identificación. La maduración del joven religioso requiere también una profundización doctrinal en la vida consagrada y en nuestro carisma amigoniano, a la vez que desempeñan algunas actividades pedagógicas de nuestra Congregación, en cualquiera de nuestras instituciones. Esta experiencia en la vida de la Congregación prepara al religioso para asumir el compromiso de su consagración perpetua, la cual le llevará a la plena disponibilidad para una continua conversión y renovación permanente.
Escríbenos.
Si estás interesado en ser Terciario Capuchino, escríbenos a través del formulario y pronto nos comunicaremos contigo. También te presentamos nuestro directorio electrónico, a donde podrás dirigirte para expresar tu inquietud vocacional y tu deseo de entrar en contacto con nosotros:
Directorio electrónico:
Bogotá: P. Albeiro Saldaña , rtcalbeiro@hotmail.com
Medellín: Fray Israel Marín , imarin3co@yahoo.com
Tunja: Fray Deivis Noriega , deivisnt1983@hotmail.com
Manizales: Fray Gabriel Pimienta , garipiar@hotmail.com - pastoral_sanrafael@hotmail.com
Palmira: Fray Martín Rojano , martinrojano1010@hotmail.com
Cali: Fray José Carlos Kammer , josecarlos6699@hotmail.com
Popayán: Fray Néstor Benavides , nestorbenavides1@yahoo.com.ar
Pasto: Fray Orlando Rojas , orlanditorg@gmail.com
Ecuador: Fray Henrry Mercado , hemecatrigal@hotmail.com
Brasil: Fray Severino Ramos , frayramos@gmail.com
Próximos encuentros vocacionales.
Los encuentros vocacionales tienen su sede en Bogotá y Medellín que es donde tienen sede los coordinadores de la Pastoral Vocacional, Padre Albeiro y Fray Israel respectivamente. Una vez que te hayas contactado con ellos, ellos te harán la invitación a estos encuentros, cuyas fechas son las que siguen:
- Regional Bogotá: Junio y Octubre
- Regional Medellín: Junio y Octubre