En un mundo sediento de espiritualidad y conscientes de la centralidad que ocupa la relación con Dios en nuestra vida como agentes dinamizadores de la pastoral, pero
también en la realidad que nos ubica junto a nuestros niños, niñas, adolescentes, jóvenes y sus familias, es que nos hemos propuesto en un trabajo conjunto en la provincia. Presentar a los hermanos una propuesta pastoral que recoja las experiencias fructíferas del pasado, las de nuestro presente y a la vez nos impulsen a visionar sobre las futuras a partir de los que actualmente hemos venido construyendo.